
Mis dedos navegan por tu cuerpo
se enroscan por tus cabellos
y tu perfume, es antesala de mil deseos
Permito que mis yemas y mi boca
se ocupen sutilmente de recorrerlos
tiernamente te lleno de besos
Te rozan mis manos
me enloquece notar como te erizas
como suspiras
como tu cuerpo se prende
tu humedad en llamas
Mi lengua se funde a tu cuerpo
lo sabroso enloquece más mis ansias
caballo desbocado sin destino
trota por mis entrañas
adueñándose de mi cuerpo, de mi arrebato
Tu cuerpo, tu cuello, tus manos, tu sexo
cada rincón navego con desvelo con mi boca
sintiéndome sensualidad, lujuria y pasión
fuego y candela
Y así la noche nos contempla
el alba hoy nos envidia
catorce de febrero
el día
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