
Intrínseco sabor
batiendo a duelo mi sentir
entre sagrado y profano,
por cada gota de néctar
que bebo de tus labios...
por cada caricia de tus manos
que untan de deseo mi piel...
Amante mío...
bendito amor secreto!!
horas ocultas te traen a mí
alejándome del deseo de sucumbir...
recordándome que aún puedo sentir...
que vive en mí una mujer
vuelta de dormirse cuando regresa a él...
Cada vez...
justifica mi razón a mi corazón...
optando por el destierro de la culpa
en oposición a vivir muerta a su lado...
... Y ... en ese reposar diario
del sol en el horizonte,
cuando asoman y comienzan
las primeras estrellas a tirar de mi pelo,
_ terquedad de recordarme
que debo partir_
duele el regreso a la rutina...
al frío de un cuerpo que hace tiempo
ha dejado de arroparme...
a la gelidez interna de un ser
que ya no me puede llenar...
Y yo ... cuerpo y alma infiel...
para poder ayudarme
llevo conmigo el dejo del fruto prohibido
sembrado en mi propio Edén...

