domingo, 4 de enero de 2009

SUEÑO


Duermes... te observo... la virilidad de tu pecho y ambas piernas, escapándole a las sabanas... me asaltan tentaciones... me exalta el deseo...

Me siento sobre mi pierna izquierda al mismo lado de tu cuerpo... en silencio... apretando mis labios... sin retirar mi mirada de tí...

Comienzo a recorrerte con las yemas de mis dedos... me sientes... me presientes... Son tus labios primeros pasos de mi tacto... abres tus ojos... shhhh!!!... duerme... es solo un sueño... Delineo tu rostro... dibujo tus mejillas... trazo tu mentón... me atrae tu cuello... me rapta tu torso, se hace aljibe tu ombligo al vaivén de las mariposas de tu vientre; he de beber entonces en él!!... mis labios toman la posta, al tiempo en que mis manos emprenden el camino de regreso por lo ya recorrido, sedientas... insaciables... Explora mi boca tu entrepierna... tu pelvis... y en suave retorno, revolotean como palomas mis manos en tu sexo, que alterada su sangre, provoca a mi lengua... erguidamente desafiante... y lo recorre ella... de norte a sur, por el río de su vena... acariciando la redondez de su ángulo suavemente... notando agua de mar surgir de su misma entraña... deseoso de internarse en la gruta que lo desvela...

Sueñas... y en tu sueño ruegas... y en tu sueño me adentro... despojándome de cerraduras que impiden albergar ese, tu sueño... Abre mi cuenco sus pétalos, ofrendando su miel... anhelando su entrega... Ya sobre tí, recibiendo tu acento, hincando mis rodillas sobre el lecho, cabalgo en praderas candentes cual lenguas de fuego... todo sudor... todo jadeo... todo llamas... Eres mi prisionero... mi esclavo... mi Ulises... mis manos esposas en tus muñecas ancladas a la almohada... mis palabras endulzando tus oídos al son de mis acezos... mis dientes dejando sutiles estelas en tus hombros, en tu garganta... en tu piel...

El contoneo se vuelve danza... ritual... El silencio gemidos... Los gemidos grito... El grito se pierde en la nebulosa del placer... cuando al llegar del climax, el sueño se plasma en éter... y nuestros cuerpos hartos y exhaustos de ensoñación, se entregan apacíbles, húmedos, abrigados, al regreso terrenal...

No hay comentarios: