
Me gusta mirarte mientras duermes, con tus manos de terciopelo bajo
tu mejilla. Como un bebe, como un querubín con los ojitos cerrados.
Me entran ganas de despertarte, rozar tus labios y comerme tus
suspiros, besarte el lóbulo y clavar mis dientes en tu cuello, diciéndote...
"Te deseo"
Y si... me gusta mirarte, ver como desabrochas uno a uno los botones de
tu camisa, escuchar como baja la cremallera de tu pantalón y te desprendes
de todas las ataduras, hasta dejar tu cuerpo desnudo... Pero, no te olvides
de mirar si aún tienes el alma abotonada... ¡¡¡déjala suelta!!!..
Desabróchala cuando te desnudes, pues no estarás totalmente desnudo
mientras tengas el alma atrapada y solo en ese momento, lograrás notar
que me perteneces...
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